Cómo evitar comer compulsivamente

Cómo evitar comer compulsivamente

¿Te suele pasar que empiezas a comer y no puedes parar, o necesitas calmarte y caes en la comida sin pensarlo?
¿Pierdes el control? ¿Con qué frecuencia te sucede esto? ¿Cómo te sientes después?

El comer compulsivamente es el trastorno de la conducta alimentaria más común y la mayoría de las personas con obesidad lo padecen, pero también afecta a personas con peso normal.

Es posible controlar esta conducta. Se requiere de una reeducación de nuestra forma de pensar.

Te proponemos algunas técnicas para que practiques y compruebes que es posible.

Identifica el problemaPASO 1: identifica el problema. Esa urgencia por comer y búsqueda de alimentos calóricos no llega sola, aparece tras ciertos pensamientos y sentimientos que se han activado en tu interior.
Investiga qué emociones lo activan (ira, bronca, incertidumbre, angustia, impotencia).

PASO 2: desidentifícate. Esa emoción no eres tú, es un estado que has creado y así como apareció puede irse. Una técnica para controlar la emoción es escribirla. Anotar con mucho detalle lo que sientes (bronca, ira, rabia, impotencia, etc.). Al llevarla a un papel la estás alejando de tu cuerpo y viéndola desde otro lugar, eso le quita poder.

PASO 3: profundiza. ¿Qué sucede? Estas emociones aparecen como indicadoras de que algo no está bien. Son como el tablero del auto, que la luz se enciende cuando hay algún desperfecto. Te están diciendo que hay algo que debes cambiar en tu vida.

Tienes dos opciones:
a. Si es posible hacerlo: diagrama un esquema de los cambios que puedes hacer. Ponte metas alcanzables, pequeñas. Al cumplirlas te empoderas y puedes seguir avanzando.
b. Si no es posible cambiar: Acéptalo, buscando un pensamiento que te sirva para estar en calma.

PASO 4: cálmate. En ese momento de ansiedad el cerebro solo busca equilibrarte y aumenta el deseo de ingerir alimentos gratificantes. Respira profundo cerrando los ojos. Practica respiración consciente (prestar atención al aire que ingresa y que sale) por 60 segundos. Haciendo esto se logran importantes beneficios psicológicos: te conectas contigo; y fisiológicos: disminuye el cortisol, hormona que aumenta tu apetito.

Paso 5: aléjate de las tentaciones. Muchas veces el problema no se resuelve mágicamente y si en esos momentos sigues expuesta a las tentaciones será muy fácil caer. Cambia de lugar, muévete, haz una llamada de teléfono, habla con alguien.

Paso 6: chequeo emocional. Si has pasado los pasos anteriores y te sientes estable, has logrado lo más importante, te conectaste contigo. Ahora tu lucidez aumentó y ya tienes más conciencia sobre lo que comes, por lo tanto más control.

Paso 7: come y disfruta. No está mal comer cosas ricas y gratificantes. Cuando te des un gusto debes ser consciente de que esa es la finalidad. Este tipo de comida es la que tienes que aprender a medir y a controlar. Te recomendamos que sea un alimento que venga empaquetado en una porción pequeña. De esta forma, la terminas y tu mente queda satisfecha sin generar culpa.

Consejo:

Aprovecha los momentos de malestar emocional para entrenar estos nuevos comportamientos. Es muy positivo porque no caes en la comida y además, aprendes a afrontar las emociones de otra forma.

Mientras más lo practiques, más irás reestructurando tu conducta y cada vez te será más fácil.

Lic. Loreley Baravalle
Directora Córdoba Nutrición
MP: 2610 – Nutricionista[/fusion_text][/one_full]

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